GUSTAVO PETRO Y SU IGNORACIA RELIGIOSA

Respuesta bíblica y teológica a una afirmación impropia del Presidente Gustavo Petro

Por Luis Daniel Londoño Silva
Teólogo católico | Humanizar Creando | dalonsi@gmail.com

Como teólogo debo decir que hay palabras que no son inocentes, no por lo que dicen, sino por el lugar desde donde se dicen. Cuando un presidente habla de Jesús, no habla solo como ciudadano: habla desde un poder simbólico que modela imaginarios, hiere sensibilidades y reescribe, a veces con ligereza, siglos de fe, historia y cultura.

“Yo creo que Jesús hizo el amor, sí. A lo mejor con María Magdalena, porque un hombre así sin amor no podía existir”.

Esta no es una reflexión teológica ni una provocación intelectual bien fundada. Es una opinión personal presentada sin rigor histórico, bíblico ni cultural, que termina siendo ofensiva no porque cuestione —la fe no le teme a las preguntas— sino porque confunde amor con sexualidad, espiritualidad con biología, y humanidad con genitalidad. Responder a esta afirmación no es indignarse, responder es pensar mejor.

Los maestros y rabinos en tiempos de Jesús: celibato, libertad y autoridad espiritual

En el judaísmo del siglo I no existía una única forma de vivir la vida religiosa. Algunos rabinos estaban casados; otros no. El matrimonio era valorado, pero no era una obligación para ejercer autoridad espiritual.

Jesús, sin embargo, no fue un rabino institucional al estilo fariseo. Fue un maestro itinerante, marginal al sistema religioso oficial, con una libertad radical frente a las estructuras sociales, económicas y familiares.

Los evangelios son claros en esto. Jesús rompe con la lógica de la descendencia, del linaje y de la propiedad. Vive sin casa propia (cf. Mt 8,20), sin esposa, sin hijos, sin herencia. Su vida está totalmente orientada al Reino, como muy bien lo señala el biblista español Xabier Pikaza:

“El celibato de Jesús no es una negación del amor, sino una forma extrema de universalizarlo”.
Jesús histórico y Cristo de la fe, Verbo Divino

Jesús no eligió la continencia por desprecio al cuerpo, sino porque su cuerpo estaba entregado a una misión mayor.

Es común escuchar que “todos los rabinos debían estar casados”; sin embargo, aunque el matrimonio era la norma en la sociedad judía —basada en el mandato del Génesis de “creced y multiplicaos”—, afirmar que era una obligación absoluta para un maestro espiritual es inexacto.

Intentar definir la vida íntima de Jesús desde una visión del siglo XXI es, simplemente, un ejercicio de anacronismo.

  • La excepción profética: Jeremías recibe la orden de no casarse debido a la urgencia de su mensaje.
  • Los esenios y terapeutas: Grupos contemporáneos a Jesús practicaban el celibato como dedicación total a Dios.
  • El “eunuco por el Reino”: Jesús habla explícitamente de esta opción en Mateo 19,12.

María Magdalena: ni prostituta, ni esposa

La figura de María de Magdala ha sido víctima de dos grandes distorsiones: la tradición medieval que la etiquetó como prostituta y la ficción moderna que la presenta como esposa secreta de Jesús.

  • Una mujer de recursos: sostenía la misión con sus bienes (Lc 8,2-3).
  • Liberada por Jesús: sanación integral profunda.
  • Fiel hasta el final: presente en la cruz y en la resurrección.

El canon bíblico es claro: Jesús la libera (Lc 8,2), ella permanece al pie de la cruz (Jn 19,25) y es la primera testigo de la resurrección (Jn 20,11-18).

“María Magdalena no es definida por su pasado, sino por su fidelidad. Jesús nunca la sexualiza; la dignifica”.
José Antonio Pagola, Jesús. Aproximación histórica, PPC

Para Jesús, María Magdalena no fue una pareja romántica, sino una discípula de primer orden, la Apostolorum Apostola, enviada a anunciar la Resurrección. Su vínculo se basó en el ágape, no en el eros.

Argumentos contra la afirmación presidencial

  • Silencio absoluto de las fuentes: ningún texto afirma una relación sexual.
  • Lógica de la persecución: nunca se acusó a Jesús de tener esposa o hijos.
  • Mensaje de entrega: su “hacer el amor” fue la cruz.

La humanidad de Jesús no depende de su actividad sexual, sino de su capacidad de amar hasta el extremo (Jn 13,1). Como recuerda Benedicto XVI:

“Jesús revela al hombre lo que es el amor verdadero: don total de sí”.
Jesús de Nazaret, BAC

Conclusión

Reducir a Jesús a pulsiones biológicas bajo el pretexto de “humanizarlo” ignora la radicalidad de su mensaje. No fue un hombre sin amor; fue una explosión de amor universal.

María Magdalena no fue su amante, fue su testigo principal. Jesús no fue menos humano por no tener pareja: fue más libre, más radical y más universal. Cuando el poder habla sin pensar, hiere; cuando la fe responde con inteligencia, educa.

Defender la figura de Jesús no es fanatismo: es cuidar la verdad, la memoria histórica y la dignidad de millones de creyentes. Decirlo sin rodeos también es una forma de amor.

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6 Comentarios

  1. 👍👏👏👏👏👏👏👏

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  2. Interesante ver como semejantes disparates sin sentido dichos por el presidente, sirven para ahondar en la humanidad de Jesús y su relacionamiento con quienes lo redeaban en ésa época, y no es desquiciado creer que muchos pueden pensar igual que Petro.

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  3. Gracias por la explicación...solo pedimos a Dios que despeje la mente de una persona que dirige el país y que sea más consciente de todo lo que expresa.

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  4. Solo pedimos a Dios que se lo lleve 6 nos libere de su presencia e ignorancia

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Tu comentario ayuda a profundizar la reflexión y el análisis. Muchas gracias.